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¿Melancolía posparto o depresión posparto? Señales para valorarlo y a quién acudir

Llorar después de dar a luz no significa que no seas fuerte, y muchísimo menos que no quieras a tu hijo. Empecemos por distinguir dos cosas.

Melancolía posparto (baby blues): frecuente y se resuelve sola

Aparece a los 2-3 días del parto: altibajos emocionales, llanto fácil, irritabilidad, insomnio. La experimenta hasta el 80 % de las madres. La causa es la caída brusca hormonal sumada a un agotamiento extremo. Suele remitir sola en dos semanas, y lo que hace falta no es tratamiento, sino sueño, apoyo y comprensión.

Depresión posparto: necesita tratamiento, y lo merece

Si el ánimo bajo dura más de dos semanas o aparecen estas situaciones, ya no se trata de «estar de bajón»:

  • Nada te ilusiona, ni siquiera lo que antes te gustaba
  • Autorreproches constantes: «no soy una buena madre»
  • No consigues dormir (aunque el bebé duerma) o no consigues levantarte
  • Cambios marcados del apetito, incapacidad para concentrarte
  • Evitas al bebé, o sientes una ansiedad desmedida por él
  • Aparecen pensamientos de hacerte daño o de hacerle daño: en este caso, busca ayuda de inmediato

La depresión posparto afecta al 10-15 % de las madres. Es una de las complicaciones más frecuentes del periodo perinatal y su origen es la suma de factores fisiológicos, psicológicos y ambientales: no es culpa tuya, y desde luego no es exageración.

A quién acudir

  1. Sácalo tú en la revisión posparto: la mayoría de los centros usan cuestionarios de cribado (como la EPDS); respóndelos con sinceridad
  2. Salud mental: la psicoterapia (terapia cognitivo-conductual) es eficaz en casos leves y moderados; si hace falta medicación, existen opciones compatibles con la lactancia, así que no tienes que destetar para tratarte
  3. Díselo a una persona concreta: pronunciar en voz alta «últimamente no estoy bien» es el paso más difícil y el más decisivo

Qué puede hacer la familia

No digáis «no le des tantas vueltas» ni «todas hemos pasado por eso». Lo que sirve: encargarse de una toma nocturna, dejarla dormir de un tirón, quedarse con el bebé una hora de día para que salga a caminar. El sueño es el primer fármaco del ánimo posparto.

Si ahora mismo tienes pensamientos de hacerte daño, contacta de inmediato con el teléfono de atención a la conducta suicida de tu país o acude a urgencias. Mereces ayuda, y la ayuda funciona.

Gracias por leer

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