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Vacunas, explicadas: reacciones normales, cuándo posponer y qué hacer si te saltaste una dosis

Las vacunas son una de las intervenciones más coste-eficaces de la medicina moderna. Pero lo que de verdad angustia a las familias no suele ser el «¿vacuno o no?», sino el «¿es normal esta fiebre?», «¿puedo vacunarlo si está acatarrado?» o «se nos pasó una dosis, ¿hay que repetirlo todo?». De eso va este artículo.

Reacciones normales tras la vacunación

Locales: enrojecimiento, hinchazón, induración y dolor al presionar en el punto de inyección; suelen ceder en 1-3 días. El frío local alivia (nada de calor ni de masajes).

Generales: fiebre baja o moderada, irritabilidad, somnolencia y menos apetito; aparecen en las primeras 24-48 horas y se resuelven solas.

Un calendario distinto: con las vacunas atenuadas como la triple vírica, la fiebre y el exantema pueden aparecer entre 5 y 12 días después. También es una respuesta inmunitaria normal, no una señal de que «algo salió mal».

Qué hacer: descanso, buena hidratación y, si está molesto, antitérmico dosificado por peso. Se puede bañar con normalidad después de vacunarse: basta con no frotar el pinchazo y mantenerlo limpio y seco.

Señales para consultar de inmediato

  • Dificultad respiratoria, hinchazón de cara o garganta o urticaria generalizada en los 30 minutos siguientes (reacción alérgica grave). Por eso hay que permanecer 30 minutos en observación tras la vacuna
  • Fiebre alta que no cede pasadas 48 horas
  • Decaimiento marcado, convulsión o llanto agudo continuo de más de 3 horas
  • Enrojecimiento e hinchazón del punto de inyección que se extienden rápido o supuran

Las contraindicaciones reales son muchas menos de las que crees

Conviene posponer si:

  • Hay fiebre (sobre todo moderada o alta) o una infección aguda en curso
  • Una enfermedad crónica grave está en fase de descompensación

No son contraindicación (se puede vacunar con normalidad):

  • Catarro leve o mocos sin fiebre
  • Eccema leve o uso de corticoides tópicos
  • Estar con lactancia materna
  • Prematuridad (se vacuna según la fecha real de nacimiento, no la edad corregida)
  • Que haya una embarazada en casa
  • Haber tenido fiebre leve tras dosis anteriores

Las contraindicaciones absolutas son muy pocas: alergia grave a algún componente, reacción alérgica grave a una dosis previa de la misma vacuna o vacunas vivas en personas con inmunodeficiencia grave. Eso lo valora el médico; no tienes que deducirlo por tu cuenta.

¿Y si se ha saltado una dosis?

Buenas noticias: en la inmensa mayoría de los casos no hay que empezar de nuevo. La memoria inmunitaria no se borra porque el intervalo se alargue: basta con completar las dosis que faltan siguiendo la indicación médica.

Lleva la cartilla de vacunación al centro y deja que el personal sanitario planifique la puesta al día. Acortar demasiado los intervalos sí puede restar eficacia, así que respeta los mínimos y no intentes comprimir el calendario.

Sobre dos bulos muy repetidos

  • «Las vacunas causan autismo»: nació de un artículo fraudulento, retractado, cuyo autor perdió la licencia médica. Desde entonces, estudios con millones de niños no han encontrado ninguna relación
  • «Poner varias a la vez satura el sistema inmunitario»: el sistema inmunitario de un bebé maneja a diario una cantidad enorme de antígenos; los de las vacunas combinadas son una fracción mínima. La administración simultánea está rigurosamente validada y además reduce visitas y dosis olvidadas

Un recordatorio

Los calendarios vacunales varían según el país y la región (qué está financiado, qué vacunas se incluyen y cómo se reparten las dosis). Guíate por tu cartilla de vacunación y por el personal sanitario de tu centro; aquí solo se explican los principios generales.

Recopilado a partir del consenso vacunal habitual; no constituye consejo médico. Consulta las decisiones concretas con tu pediatra o el centro de vacunación.

Gracias por leer

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