Volver a todos los artículos

Estimular el lenguaje sin academias: cinco cosas diarias que valen más que las tarjetas

La conclusión más importante de la investigación sobre lenguaje cabe en una frase: importa más la conversación dirigida al niño que la cantidad total de palabras que oye. Diez minutos hablando bien con él valen más que la tele encendida todo el día. Las cinco cosas que siguen son gratis.

1. Narra lo que pasa

Pon en palabras lo que haces tú y lo que hace él: «mamá está cortando una manzana, una manzana roja», «estás dando palmadas al agua, chof, chof». No hace falta que responda ni convertirlo en examen (preguntar todo el rato «¿de qué color es?» acaba presionando): eres el comentarista, no el examinador.

2. Sigue su foco de atención

Si mira un perro, habla del perro; si recoge una hoja, habla de la hoja. Los estudios lo confirman una y otra vez: hablar de aquello en lo que el niño está fijado hace que absorba vocabulario mucho mejor que arrastrarlo hacia lo que tú quieres enseñarle.

3. Espera y respeta los turnos

Di una frase y espera 3-5 segundos mirándole con expectación. La «respuesta» de un bebé puede ser un balbuceo o un gesto: recógelo y devuélveselo como si fuera una frase. Ese ida y vuelta es el mejor predictor del desarrollo del lenguaje.

4. Amplía medio nivel

Si dice «¡coche!», tú respondes «sí, ha pasado un coche azul». Añade un poco de información a lo que él ha dicho: medio nivel por encima del suyo es la dificultad ideal. No corrijas la pronunciación; simplemente modela la versión correcta.

5. Leer juntos y cantar cada día

Los cuentos aportan vocabulario que la conversación cotidiana no cubre (animales, formas, palabras de narración) y la rima de las canciones ayuda a segmentar sílabas. Para leer, aplica lo de nuestra guía de lectura compartida: despacio, con mucha interacción y sin necesidad de terminar el libro.

¿Y si en casa se hablan dos idiomas?

Habla los dos con tranquilidad. El vocabulario sumado de los dos idiomas de un niño bilingüe es equiparable al de un monolingüe: lo de que «el bilingüismo retrasa el habla» está desfasado. Va bien la pauta «una persona, un idioma» o «un contexto, un idioma», para que la entrada sea estable.

Señales de alerta (evalúa pronto, no esperes a que «ya hablará»)

A los 12 meses, ausencia de gestos; a los 18, ninguna palabra; a los 2 años, ninguna combinación de dos palabras y menos de 50 palabras; a cualquier edad, pérdida de habilidades lingüísticas ya adquiridas.

El lenguaje crece dentro de una relación. No necesitas material didáctico: el material eres tú.

Gracias por leer

¿Dudas? Escríbeme