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Primera lección de alimentación complementaria: cuándo empezar, con qué y cómo prevenir alergias

La alimentación complementaria suele ser el primer gran atasco informativo de una madre: ¿cereal o yema primero?, ¿y si le da alergia? En realidad, las principales guías pediátricas coinciden bastante en las tres preguntas que importan.

Cuándo empezar: mira las señales, no solo los meses

Los 6 meses son la referencia habitual, pero más que el calendario cuentan estas tres señales de desarrollo:

  1. Se mantiene sentado con apoyo, con buen control de cabeza y cuello
  2. Muestra interés por la comida (te mira comer, alarga la mano)
  3. Ha desaparecido el reflejo de extrusión: ya no empuja instintivamente con la lengua lo que le entra en la boca

Empieza cuando estén las tres. Antes de los 4 meses no se recomienda en ningún caso.

Con qué empezar: el hierro es lo primero

Las reservas de hierro que trae de la madre empiezan a agotarse hacia los 6 meses, y la leche materna aporta poco, así que la misión central de los primeros alimentos es aportar hierro:

  • Cereales infantiles fortificados con hierro (se aceptan bien y son fáciles de observar)
  • Purés de carne roja (ternera o hígado una o dos veces por semana)
  • Yema de huevo, legumbres y verduras de hoja verde oscura, acompañadas de fruta rica en vitamina C para mejorar la absorción

El orden importa menos de lo que se dice: aquello de «primero verdura y luego fruta o se acostumbrará al dulce» no tiene respaldo sólido. Lo que cuenta es la variedad y el aporte de hierro.

Cómo prevenir alergias: introducir pronto, no evitar

Es el cambio más importante de la ciencia de la crianza en la última década: retrasar la introducción de alérgenos no previene la alergia y puede incluso aumentar el riesgo. El cacahuete, el huevo y otros alérgenos habituales pueden introducirse en pequeña cantidad en cuanto el bebé tolere los primeros alimentos (por ejemplo, crema de cacahuete diluida o huevo bien cocido), y una vez introducidos hay que mantenerlos de forma regular.

Algunas precauciones:

  • Un alimento nuevo cada vez, observando 2-3 días
  • Introduce los alérgenos en casa y durante el día, para poder vigilar la reacción
  • Si el bebé tiene eccema grave o antecedentes de alergia alimentaria, consulta antes de introducir el cacahuete

Un mínimo innegociable

Antes del año, ni sal ni azúcar añadidos, y nada de miel (riesgo de botulismo). Los frutos secos enteros, las uvas enteras y otras formas de alto riesgo de atragantamiento deben modificarse antes de ofrecerlos.

Elaborado a partir de las recomendaciones de la OMS sobre alimentación complementaria, el estudio LEAP y las guías pediátricas de prevención de alergias; no constituye consejo médico.

Gracias por leer

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