Descifrar el llanto del bebé: una lista para revisar y qué hacer cuando nada funciona
Un recién nacido llora de media entre una y tres horas al día, con el pico entre las 6 y las 8 semanas. Llorar es su único idioma: no necesitas «entenderlo al instante», solo tener un orden de revisión.
Revisa por orden de probabilidad
- Hambre: ¿han pasado más de hora y media o dos horas desde la última toma? Buscar el pecho, chuparse la mano y hacer ruiditos con la boca son señales tempranas; el llanto ya es la señal tardía de «hambre pasada»
- Sueño: ¿lleva despierto más de 45-90 minutos? Frotarse los ojos, bostezar, mirada perdida. El llanto por sobrecansancio suele ser el más intenso
- Gases o eructo pendiente: no echó el aire tras la toma, encoge las piernas, se pone rojo. Ponlo vertical para el eructo, prueba la postura del «avioncito» o masajea la tripa en el sentido de las agujas del reloj
- Pañal, frío o calor: para saber si tiene frío o calor, tócale la nuca; las manos y los pies engañan
- Quiere brazos: si has descartado todo lo anterior y deja de llorar en cuanto lo coges, no lo estás «malacostumbrando»: en los primeros meses, la necesidad de consuelo es una necesidad real
El método de las «5 S»
Envolver (swaddle), sostener de lado (side), hacer «shhh» (shush), mecer suavemente (swing) y succionar (suck): imita el entorno uterino y funciona especialmente bien de 0 a 3 meses. Atención: el envoltorio debe dejar libertad a las caderas, y hay que dejar de usarlo en cuanto empiece a darse la vuelta.
Llanto vespertino y cólico
- Llanto vespertino: aumento del llanto siempre a la misma franja de la tarde, frecuente entre las 2 y las 12 semanas. Es la expresión de un sistema nervioso «saturado» por los estímulos del día y se resuelve con la maduración
- Cólico: la «regla de los tres»: más de 3 horas al día, más de 3 días por semana, durante más de 3 semanas, comiendo y durmiendo con normalidad el resto del tiempo. Lo tiene alrededor de uno de cada cinco bebés y suele resolverse solo hacia los 3-4 meses
Cuándo consultar
Fiebre (por debajo de los 3 meses, cualquier fiebre), llanto anormalmente agudo o muy débil, rechazo del alimento, vómitos, decaimiento, fontanela abombada o cianosis al llorar.
Cuando el adulto está a punto de romperse
Deja al bebé en la cuna, en un sitio seguro, sal de la habitación y respira hondo diez minutos. Llorar no le hace daño; sacudirlo sí (el síndrome del bebé sacudido puede ser mortal). Turnarse, pedir ayuda o ponerse auriculares con cancelación de ruido son maniobras completamente legítimas de un buen padre o madre.
El pico de llanto está entre las 6 y las 8 semanas, y casi todos los bebés mejoran claramente a medida que madura su sistema nervioso. Estás dentro del túnel, pero el túnel tiene salida.
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